viernes, 10 de enero de 2014

MiCroRelatO 73



Siempre es un tire y afloje entre la libertad y la responsabilidad, eso que debe y eso que desea. Pero qué desea?
Sería cuestión de sentirse segura, segura entre sus brazos.  Pero el calor se empieza a sentir como dos cadenas que la ponen fría.
Será que le crecieron alas muy grandes que le dificultan aterrizar en esos pequeños rinconcitos que tiene el corazón.
Ahora, si es sin él, también lo quiere?  Puede ser que el miedo le haga creer que su sonrisa siempre esta muy lejos.
Las voces de las ideas también tienen un control para bajar su volumen, para acallarlas, para afrontarlas.
Se cargo ambas manos con suficiente agua y comenzó a ungirla, levanto la mirada y se reconoció en la imagen que proyectaba el espejo.  Por último, ya sin la necesidad de comprender(se), agarró las llaves del auto y emprendió la continuidad de su destino.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Si Tú mE MiRaS

Es según como lo mires, cada reflejo se proyecta diferente dependiendo de la pupila que se le interponga.
Es según como lo observes, cada realidad se interpreta a partir del parpadeo que la intercepte.
Es según como me mires, yo sigo siendo siempre una...una ante tu ojos, pero me iré modificando correspondiente a tu mirada.

"Soy un hombre viejo y he sufrido muchas y grandes desgracias, muchas de ellas,
 nunca sucedieron" (Mark Twain)

jueves, 21 de noviembre de 2013

EnRedaDa



Tanto ruido y cables sueltos,  esa maraña sin extremos.
Ese miedo ancestral pero presente, inamovible.
Tanto ruido, aún en esas  noches donde se acallan o se intimidan las luchas, pero los contrincantes están ocultos y prevenidos.
Sumergida en un remolino de evitación y ansiedad,
las persistentes preguntas repercuten en las ropas y en las pieles.
Hasta dónde se puede escalar sola, esquivando manos lejanas  e infieles.
Siempre el peor golpe fue la decepción.
Pero es hora de seguir otro camino, de seguir un camino,
un camino donde no se encuentre con sus ojos.
Con cada paso arrastrado, se paraliza más el alma doliente.
Ya sin tregua, a cada hora, la garganta se angosta y recuerda,
trae y hace permanecer ese dolor, ahora permanente.
Sin fuerzas para luchar y sin fuerzas para huir…
…aún así, jamás derrotada.  Aunque este perdida, equivocada,
desilusionada, lejana; podrá levantar esa espada, su espada.
Para vencer, para vencerse y quizás solo así volver a estar un poco más liviana.
Solo un poco, eso sí, bastante poco!!!… terminar menos enmarañada.

jueves, 31 de octubre de 2013

"CoREogRafíA" by Mía Gallegos

En fin
que no he vivido nada.
No sé qué cosa es una guerra
y tengo como prisión al cuerpo
y alma como campo de batalla.

Me debato entre la duda
de reflexionar o fluir;
esto es situarse en el palco de los espectadores,
o estar
en cada íntimo instante del milagro.

Vivo de pedacitos,
pero aspiro a la totalidad,
es decir a Mozart y al poema que me redima
y me revele los espacios absolutos
y la nada.

Percibo de mí
los sitios más secretos:
la culpa,
una tercera conciencia de las cosas,
la dualidad del pensamiento,
la ira pequeña
por lo que ya ocurrió.
Pero he vivido poco. Treinta años.
Dos amores de piel
y un querer abandonar
esta espera que me señala la vida.

Anhelo la anarquía,
el más tierno desorden del amor,
la cábala
los relojes de arena y una habitación sencilla.

Quiero tener un destino trazado de antemano,
encontrarme con Dios
y los abismos
y no tener conciencia de la llama.
Ser la llama misma y la aventura.

Pero vengo de soledades últimas,
de conversaciones que nunca concluyeron,
de espejos que me miraron desde la infancia hasta ahora,
de abandonados armarios de caoba que fueron
de tías o de abuelas remotísimas.

Cuán poco he vivido.
No conozco la guerra. Y tampoco la paz.
Me duele la orfandad,
el desarraigo,
el sentirme extranjera en cualquier sitio,
el no pertenecer
a una familia o a una patria.

No puedo narrar una batalla;
ni hablar del hambre y de la peste,
ni escribir la canción de algún soldado herido,
ni hablar de mujer violada,
ni decir cómo es un cementerio después de una llovizna.

Pero anhelo decir en el poema
que la vida me conmueve,
que respiro mejor cuando me entrego,
que necesito amar de la manera más simple y primitiva.
Me gusta la paz y la defiendo
y la guerra cuando es justa,
y el sabor de las mandarinas cuando llega el verano,
que me gusta ser una y arraigarme en el cosmos,
y sentir que mi vida palpita al mismo tiempo que la vida,
aunque no haya vivido,
aunque mi hambre sea de infinito,
aunque no sepa expresar
que por alguna razón precisa estoy aquí,
a punto de vencer,
a punto de morir,
de vivir.

martes, 3 de septiembre de 2013

MiCroRelatO 72



Antes que preocuparse tiene que ocuparse, se dijo. Sabiendo igual que sus nervios iban en aumento no frenaría, seguía haciendo y deshaciendo. Lo irónico de la circunstancias es que siempre puede aparecer un evento donde la atención focaliza en una mala jugada.
 
Cuatro días sin fumar frente a por lo menos 50 situaciones que ameritan fumar un cigarrillo. Vuelve a repetirse: ocuparse antes de preocuparse…e intentar el absurdo de seguir-dejando el vicio.

lunes, 12 de agosto de 2013

MiCroRelatO 71



Cuando la contempla en sus decires, en sus andares y hasta en sus pausas, él siempre cae en la duda de para quién y a qué son dirigidos: son tan para todo y tan para nadie, que le da miedo. Le da miedo de dejar cosas sin entender o entender innecesariamente de más. Pero es ese misticismo de ella donde él encuentra su interés. Y es en esas ganas de él, de seguir explorándola sin atosigarla, donde ella se conoce más…disfrutando del rompecabezas. Se encontraron en un reto, donde cada uno pone una pieza para poder complementarse.

SiGuieNdo aL ConEjo BLaNco


¿Puedes hacerte adicto a cierto tipo de tristeza y soledad?
Las penas que producen los desamores me han perturbado el espíritu.
La consecuencia será poder admitir que mi corazón se volvió un desastre y un sin sentido.
Igual, estoy intentando hacerme ver, pero es ahí cuando surgen mis demonios.
En el ático de mi mente puedo guardar algunas desilusiones, pero cada tanto emergen como cicatrices.
Es ahí, cuando súbitamente soy arrastrada a la oscuridad, terminando un poco desorientada…desencontrada. Perdida. ¿Cuánto tiempo es para siempre?

Pero, con tantas piedras en mis zapatos he sabido construir un castillo.
Entendí que la felicidad no depende de los sueños y las imaginaciones, sino de la voluntad y la firmeza. Empiezo a ganar seguridad logrando esos “imposibles”.
En el vaivén de mi cadera hacia un nuevo destino voy en búsqueda de la aceptación de mis marcas.

Te encuentro, intentándome hacerme ver como soy, no solo para curarme. Sino para que mis fantasmas se entiendan con los tuyos.
Invitándote a algo más real, que no deja de ser genuino. Sin temor de perder los estribos y no caer de lo alto. Sintiendo que no es necesario tener que jugar con el control. Reconociéndonos en la seducción que no se trasforma en histeria.


Quizás así podré poner un fundamento en práctica: que ya no necesito volver al ayer porque me pude convertir en alguien diferente.
 ¿Cuánto tiempo es para siempre? Como diría el conejo blanco: a veces, solo un segundo.