La palabra no sé si es justamente sorpresa, capaz más adecuada es trauma, pero queda medio exagerada, en si las dos tienen el mismo efecto; irrumpen. Entrando al baño de golpe descubre que su cepillo de dientes ya no estaba solo, tenía compañía. Quién realizo el postulado para ocupar ese lugar vacante. Contemplando el cepillo de él se desayuno con la noticia que en su vida ya había dos. En que momento no percibió las señales que anticipaban semejante invasión.
| Invasión con C de Cepillo |
Ella es de las personas que sobrevaloran el concepto de libertad y ante el asalto, reacciona como las tortugas, mete su cabeza en el caparazón y no hay forma de que salga.
Se hace un té para intentar tranquilizarse, se dice: si llegue a esta situación será porque lo permití, además no quiero echarlo…queda simpático su cepillo ahí, mi cepillo se puede acostumbrar y también yo.
Todo pasa por un tema: el control, ser dueña de ella misma sin gobernante El poder hacer y deshacer sin mediaciones. El estar sola le da la ilusión de independencia absoluta. Pero de que le sirve tanta osadía si el simple hecho de pensar en la esclavitud le termina despertando cobardía y quedar cegada por el miedo.
Libertad también puede ser compartir con alguien, enamorarse, amar también es ceder, y el ceder termina transformándose en incorporación. Él y su cepillo dejan de ser unos extraños.
Al querer que estén ahí, le hace descubrir que a lo único que está librada es a perder el control y ser prisionera de su piel.
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