Al pasar por la vereda de esa casa ya se siente algo peculiar, algunos testimonian haber encontrado el amor de su vida, otros adoptar algún animal que se le cruzaba, hombres rudos aseguran haber llorado por primera vez y mujeres apenadas afirman haber vuelto a la alegría.Se comenta que no es fácil encontrarla, su hallazgo depende de un capricho del destino. También se ha escuchado que los que entran nunca se los vio salir y los que han pasado nunca han podido volver, ni siquiera recordar el mínimo señuelo de camino.
Por mucho tiempo era un misterio el propietario de la pequeña casa encantada, no se sabía el sexo, la edad ni su profesión. Algunos especulaban que podría ser un hechicero y otros preferían creer que era un hada.
En una biblioteca de barrio, de la cual también se desconoce su ubicación, prestigiosos soñadores aseguran haber encontrado un libro donde se atesora el reportaje realizado a la dueña del hogar mágico. A continuación se transcribe:
Reportero - Señorita me podría contar como es el interior de su casa.
Ella – mi humilde morada arquitectónicamente es como cualquier otra, hasta capaz más rupestre. Su encanto pasa por otras modalidades.
Reportero - ¿Cuáles serían?
Ella – Mis costumbres tienen raíz en un arte antiguo que fue transmitido por duendes, hadas y magos. Nunca fueron secretos pero si olvidadas por el escepticismo.
Para apoderarse de un buen augurio se necesita, tener anotados en una listas los deseos, la mía la puse con un imán en la heladera para recordarlos todos los días. Creer que existe la magia, la mía la guardo en el mismo frasco del polvo de hornear. Contar leyendas habitualmente para que no mueran, en mi caso mi mejor espectador es el viento. Jugar y crear, para nunca dejar de ser chiquita tengo en cada esquina una canasta con crayones que uso para hacer dibujitos en las paredes. La música es muy importante, tengo un tocadiscos hechizado (regalo de un amigo duende) que ambienta toda la jornada según los momentos que se están viviendo. Tener un hermoso jardín para que puedan habitar las hadas, mi casa esta llena y son las mejores protectoras de la naturaleza por eso mis flores son eternas.
Hago una pausa porque para poder seguirle contando y que no me tome como loca debería verlo por usted mismo.
Se estima que la brevedad del reportaje es consecuencia del ingreso del reportero al interior de la casa que nunca volvió a abandonar.
Son pocos los que siguen creyendo en los cuentos fantásticos, se los tilda de infantiles e ingenuos, de pura habladuría. Para los resistentes y amantes de otros mundos los invito a encontrarnos en la esquina de la casa encantada, no sabemos el rumbo pero tengo fe que los creyentes de corazón llegaran por antojo del destino.
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