Cuando se cambia de
un año a otro, se impone un momento de celebración, ya sea para festejar lo que
paso o para brindar estar mejor. Es una costumbre tan globalizada que es
difícil estar ajeno al valor simbólico de la fecha y escuchar los rituales que
son necesarios ejercer para atraer la dicha.
Aunque intenté ignorar la verosimilitud de estos actos me pregunté: y porqué no. Por lo tanto
me encontré a las 24 horas ejerciendo no solo un rito, sino unos varios: estuve
con los pies flotando para que no se me vuelvan las ondas negativas que
paseaban por el piso, me vestí de blanco para atraer las buenas vibras, tenía
un encendedor amarillo para conseguir éxito económico y dí una vuelta manzana
con una valija para poder irme de viaje.
Si me veía de
afuera seguramente reflejaba una imagen bastante ridícula, pero sintiéndome de
adentro me veía tan dogmática a lo pagano que me divertía. Como sea, o no sea,
si se cumple o no se cumple, creo que ya no me importa tanto. Lo que conseguí
reflexionando sobre los ritos y costumbres fue una revelación.
Intentaré no dar
por sentado que hay solo una manera o solo una respuesta, es tan lindo poder
divertirse, disfrutar, asombrarse y reinventar. Pero para poder sentir cada vez
más hay que estar abierto, explorar y sobre todo imaginar. Mi deseo para este
2013 es poder estar medio filosófica, ya no sé si me importan tanto las
respuestas…cada vez me doy cuenta que no hay una solución a todo y menos un
solo camino para lograrlo.
Ahora si, me dí
cuenta que es lo realmente peligroso, quedarse sin preguntas. El día que
ya no me pregunte por más nada es en el mismo momento en que me sentencie a la
ignorancia. Esta mañana me levante y al mirarme al espejo me pregunte ¿quién
soy? El total de la respuesta nunca la voy a tener y por suerte todos mis
reflejos me podrán seguir sorprendiendo. ¿Quién quiero ser? la de ayer, la de
hoy y la de mañana, más no sé, pero lo astuto de seguirme preguntando si me da
una certeza…que estoy viva y si lo estoy es para disfrutarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario